La conciencia es como una banda de caucho. Se expande y se contrae pero nunca vuelve a tener su tamaño original, siempre se está ampliando. Cada vez que nuestra conciencia se expande experimentamos más y más libertad. Desde el momento en que empezamos a ascender, nuestras vidas instantáneamente empiezan a mejorar porque cada vez que pensamos una Actitud de Ascensión estamos en contacto con la verdad de quienes somos y nuestra conciencia se expande de manera natural. No hay nada más poderoso que estar conectado con la Fuente de Todo Amor.

Existen tres estados de conciencia con los que estamos familiarizados: vigilia, sueño y ensoñación. Cuando estamos despiertos estamos alerta pero no experimentamos mucho descanso. Cuando estamos dormidos experimentamos mucho descanso pero no estamos alerta. Cuando estamos soñando no experimentamos ni mucho descanso ni estamos alerta. Hay otro estado de conciencia, que es natural para la mente humana, y es la conciencia del ascendente. Cuando ascendemos, experimentamos el doble del descanso que experimentamos cuando dormimos pero a la vez estamos muy presentes y alerta a nuestro ambiente y a lo que ocurre a nuestro alrededor. Se podría decir que es el estado último de conciencia: estar en un espacio de paz y aun así estar totalmente conciente y alerta.

Conciencia Perpetua

Imagina que eres un bote en el océano. Las Actitudes de Ascensión son como un ancla y la verdad de quien eres es el fondo del océano. Las olas representan tus pensamientos, emociones y dramas. Cada vez que piensas una Actitud de Ascensión, el ancla se clava en el fondo del océano, a la verdad de quien eres. Luego tus emociones, dramas y pensamientos sacan el ancla del fondo, y te vuelves a anclar a la verdad, a la fuente de toda la paz, al Infinito, con solo pensar una Actitud de Ascensión, y otra vez tus emociones, dramas, y pensamientos liberan el ancla. Pero cuando la ascensión es practicada por un período de tiempo, hallarás que tu ancla se engancha y nada la puede sacar de la verdad de quien eres. No importa qué pensamiento, emoción o dramas estén ocurriendo en la superficie, o qué tan fuerte se ponga el mar, nada puede sacar el ancla del Infinito, de ese espacio de paz completa y amor incondicional. Lo que ocurre es que empiezas a ser testigo de tus pensamientos y emociones desde un lugar de paz fundamental. A esto se le llama Conciencia Perpetua porque siempre está ahí.

Conciencia Exaltada

Otra cosa que puedes llegar a experimentar es ver el Infinito desde el exterior. Los colores se tornan más brillantes, los sonidos se tornan más claros, puedes llegar a escuchar el sonido subyacente de la creación, el OM, que siempre está presente. Si de niño experimentaste la magia de las hadas y seres celestes, es posible que empieces a experimentar otra vez este tipo de cosas. Puedes llegar a ver el Infinito en los ojos de otras personas como si una luz se hubiese encendido. Toda esta magia y color es la expresión de la Conciencia Exaltada.

Conciencia Unificada

La banda de caucho sigue expandiéndose y contrayéndose, expandiéndose y contrayéndose y finalmente el caucho se rompe. Es entonces cuando toda separación se desmorona. Es entonces cuando despertamos y recordamos la verdad. Recordamos que somos el creador, la creación, que somos todos uno, que siempre hemos sido uno y que lo único que existe es el amor. Es entonces cuando toda separación se desmorona y podemos ver a través de la ilusión. Es ahora cuando el juego se presenta a sí mismo tal cual es: un juego; y la diversión comienza realmente. A esto lo llamamos Conciencia Unificada o Iluminación.

Ninguna de estas cosas tiene sentido para el intelecto. La única forma de entender la conciencia es a través de la experiencia. Experimentar el desplegar de la verdad; por esto es que la ascensión es equiparada al eslabón perdido, pues nos permite experimentar la Verdad en vez de darnos más teorías y conocimientos a nivel intelectual. Sigue ascendiendo y permite que la magia se desenvuelva.

Las Águilas que Creyeron que eran Pollos

Había una vez un granjero que estaba escalando una montaña y cerca de la cumbre encontró un nido de águila en el que había dos huevos. Los tomó, los llevó a su casa y los puso debajo de una gallina que estaba empollando sus propios huevos. Cuando todos nacieron, la gallina pensó que dos de ellos se veían un poco feos y torpes, pero ella sabía que era su madre y los amó y trató igual que a los demás.

Era una madre muy amorosa, diligente y trabajadora y sabía que era muy importante criar a sus polluelos del mismo modo que su madre la había criado a ella. También sabía que si sus polluelos querían salir adelante y ser productivos en el mundo de las gallinas, tendrían que recibir mucho entrenamiento. Lo primero que tuvo que enseñarles fue a buscar su propia comida manteniendo abajo su cabeza y escarbando continuamente en la tierra para encontrar gusanos y tiras de pasto. Por todo el gallinero siempre se podía escuchar a la mamá gallina recordándoles a sus polluelos: "Mantengan la cabeza abajo y busquen tiras frescas de pasto y gusanos. No es bueno que pierdan el tiempo mirando a ningún otro lado que no sea al suelo. Si quieren crecer para ser fuertes y exitosas, esa es la única forma de hacerlo".

La mamá gallina creía que la granja era todo lo que existía y no había nada fuera de la cerca que rodeaba el gallinero que fuera de importancia. De hecho, ella creía que cualquiera que estuviera fuera de la cerca estaba en grave peligro y podría encontrar una muerte segura. Su madre le enseñó esto a ella y, por supuesto, esa era La Verdad, Su Verdad.

Un buen día consideró que sus polluelos ya habían crecido lo suficiente como para enseñarles a volar. Pero cuando las águilas bebés batieron sus alas se elevaron muy alto y su madre las regañó por hacer quedar mal a sus hermanos y hermanas dado que las gallinas de la granja sólo podían volar tan alto como las ramas bajas del viejo roble del gallinero.

Una de las jóvenes águilas exclamó: "Yo sé que puedo volar muy alto, mami, por favor déjame practicar para que te pueda mostrar". La madre gallina se molestó mucho y le dijo a la joven águila que era ridícula y que debería dejar de soñar con lo imposible: "Todo el mundo sabe que la cosa más importante para las gallinas es mantener la cabeza abajo y siempre buscar comida, ¡es la única forma de ser una gallina!".

Más tarde, la joven águila le dijo a su hermano mayor: "Yo sé que podríamos volar muy alto si tan solo practicáramos. ¿Por qué no probamos esta noche cuando todos estén durmiendo y vemos qué tan alto podemos ir?". Su hermano, estupefacto, dijo: "¿¡Estás loca!? A mamá no le gustaría eso. No seas ridícula, somos gallinas y las gallinas no vuelan alto".

Por más que trató de convencer a su hermano mayor, éste rehusó escucharla porque temía disgustar a su mamá, sin mencionar siquiera al resto de su familia y amigos. "Además", pensó, "todo el mundo sabe que las gallinas no pueden volar alto". Y fue así como la joven águila se pasaba las noches soñando con volar y pasaba el día mirando hacia el cielo. Un día miró arriba y vio un ave volando más alto de lo que jamás imaginó que alguien pudiera volar, y gritó emocionado: "¡Mamá, mira! ¿Qué es eso?". Su madre le dijo: "Es un águila, hija, las águilas vuelan alto en el cielo y nosotros las gallinas permanecemos aquí abajo mirando siempre al suelo. Deja de perder el tiempo mirando hacia arriba y soñando tanto. ¿Por qué no puedes agradecer lo que tienes en vez de querer siempre más? ¿Por qué no puedes ser como tus otros hermanos?".

Pero la joven águila no podía quitarse de la cabeza la visión de aquella maravillosa águila volando muy alto en el cielo y fue entonces cuando decidió escabullirse cada noche a practicar el vuelo mientras todos dormían. Le asombró la rapidez con que aprendió a volar por encima de la granja, y se maravilló ante la constatación de que la granja no era lo único que había en el mundo. Había muchas montañas y ríos que no podían verse desde el gallinero. Se sintió muy libre volando alto y le impresionó lo fácil que era remontarse en el cielo cuando el viento soplaba fuertemente contra él. El mundo era mucho más grande de lo que jamás había imaginado y esta constatación hizo pedazos todas sus creencias acerca de la realidad. ¡Lo que su madre le había enseñado no era la Verdad!

Estaba tan abrumado por la dicha que decidió volver a hablar con su madre, pero ella se desilusionó muchísimo y llorando de frustración le dijo: "¿Por qué siempre vas en contra de mis deseos? Todo lo que he hecho es amarte y protegerte. Te enseñé a ser una gallina exitosa y productiva y sin embargo rehúsas escucharme. Si insistes en ese sinsentido no podrás seguir perteneciendo a esta familia. Si no quieres ser como nosotros, entonces no puedo ayudarte. Más bien deja de hacer quedar mal a tus otros hermanos con ese comportamiento. ¿Qué van a pensar los vecinos?".

La joven águila debía elegir. ¿Escogería realizar su mayor deseo: ser libre y experimentar todo lo que había en la vida? Sabía que su madre estaba haciendo lo mejor que podía, pero ella partía de un punto de miedo. Así que un día voló lejos y conoció otras águilas como ella y surcó los cielos muy alto sobre la Tierra. Su hermana mayor, en cambio, se quedó en la granja, temió asumir su grandeza y prefirió la seguridad, el amor y la aprobación de su familia y amigos. Murió pensando que era una gallina.

Así pues, ¿deseas ser libre como la joven águila, volando más alto de lo que jamás imaginaste? ¿O prefieres comprometer la grandeza de tu ser cediendo para ganar amor, aprobación y sentimiento de seguridad? ¿En qué áreas de tu vida sigues cediendo? Pregúntate esto cada día.

¡Oye Dios! ¡Es hora de despertar!
¡Es hora de despertar a la verdad de quien realmente eres!

Sé que soy amor
La luz me rodea
Y sé que soy toda
La belleza que me rodea
Sé que mis deseos
Esperan su momento
Y sé que no puedo estar contigo
Dios tiene sus razones.

Cuando mi dolor me hunde
El amor me eleva
Cuando mis miedos me cercan
El amor me eleva
Sé que mi deseo
Espera su momento
Y sé que no puedo estar contigo
Dios tiene sus razones.

Tengo lecciones que aprender
No puedo ir más profundo
Muchas montañas que escalar
No pueden ser más empinadas
Y sé que este amor
Debe venir de mi interior
Dejo partir toda necesidad
Cuando Dios esté listo me puedes encontrar.






Envía una tarjeta con lindas frases
para reflexionar...

Envía una Tarjeta
Recibiste una Tarjeta?
Ingresa tu clave de identificación abajo:
Get your Free E-cards
by bravenet.com



Recomienda esta página
haciendo click en la imagen
¡Recomienda esta página a tus amigos!
Cortesía de miarroba.com

Bookmark and Share



Para los que hacemos una web es muy
importante conocer la opinión de las
personas que tienen la amabilidad de
visitarnos, por favor tómate un minuto
para firmar mi libro, MUCHAS GRACIAS!!!




¡Agrega esta página a tus favoritos!



¿Te gustó mi sitio?
Por favor escribe un comentario, GRACIAS!!!
Review compartamoselmundo.com on alexa.com


Compartamos el Mundo


Imagen:
http://www.shu-littlebit.com/

Diseño Gráfico







Sitio creado por Adyworld, para ponerte en contacto conmigo, por favor escríbeme a: adyworld@compartamoselmundo.com